miércoles, enero 31, 2007

Esta pena





Esta pena ¿alimentará nuestra memoria
o nos llevará a olvidar más
los días luminosos ?
Driss Mesnaoui


Llevo la pena
colgada al hombro.
La vida
ni es regalo
ni milagro divino.
Es un camino árido,
seco, lleno de vacío.
Mis ojos
sólo ven la sed,
mis labios
sólo escuchan el hambre.
He caminado siglos
en busca de la tierra prometida,
he rezado oraciones
a todos los dioses que sabía.
Soledad.
Cansancio.
La tristeza es mi alimento.
Vivo aún
porque me queda la tristeza
de perder hasta mis lágrimas,
de acordarme de tu rostro en el poblado
y del último beso
que no me deja morir.

Llevo la pena
colgada al hombro,
al alma,
a la memoria.
Llevo el dolor
de haber nacido
sin permiso.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hijo,qué bonito el poema.Es precioso.Tengo el corazón encogido.Aquí estoy con "Fatija"(jajaja)la deberías poner en este blog.
Bueno,un beso y a ver cuando un poema es para mí.
Con cariño:"La chica"

Caperucita Lorca dijo...

Grito que hierve silencioso, como el lobo cuando acecha a su presa lentamente.

Me gusta mucho este tema. Espero el siguiente. Un abrazo.

Lara dijo...

Hola, niño.

Sólo nos tomamos un café allá arriba, en el hotel desde donde se veía todo Arrecife y Miguel y yo veníamos locos y muertos y vivos con Lanzarote entero.

Qué bien leerte desde aquí, con esa pena antigua.

Besos.

Miguel dijo...

Sí, locos y vivos, alimentados de lava y negro y mar, desde un rascacielos como un semáforo en una plaza de toros, con aire acondicionado.

Fue bueno verte allí, Josemari. Por cierto que mañana veré a Morillas, que viene a Madrid a darse una vuelta.

¡Va, danos noticias, breves, aunque sea por aquí, de tu literatura y tus arrabales literarios de ínsula mestiza!

Un placer, siempre leerte.